
Los padres deben tomar una serie de precauciones para facilitar la aceptación de sus otros hijos a la situación provocada por el hermano con Síndrome de Down:
1) Conocer a cada hijo con sus peculiaridades y diferencias: quererlos y aceptarlos.
2) No consentir a los hijos en exceso: ni a los que tienen Síndrome de Down ni a los que no lo tienen.
3) No sobrerresponsabilizar a los hijos que no tienen discapacidad.
4) No proyectar sus ilusiones y expectativas en los hijos sin discapacidad: aprender que no son perfectos.
5) Agradecer a los hijos las ayudas prestadas.
6) Permitir la expresión libre de todos los miembros de la familia.
7) Crear tiempos y espacios exclusivos (“momentos”) para los hijos sin discapacidad: escucharlos.
8) Respetar los momentos en que sus hijos quieren estar solos o realizar actividades sociales sin sus hermanos.
9) Dejar que los hermanos arreglen sus propias diferencias sin intervenir, a no ser que sea necesario.
10) Procurar que la dinámica familiar sea lo más normal posible.
2) No consentir a los hijos en exceso: ni a los que tienen Síndrome de Down ni a los que no lo tienen.
3) No sobrerresponsabilizar a los hijos que no tienen discapacidad.
4) No proyectar sus ilusiones y expectativas en los hijos sin discapacidad: aprender que no son perfectos.
5) Agradecer a los hijos las ayudas prestadas.
6) Permitir la expresión libre de todos los miembros de la familia.
7) Crear tiempos y espacios exclusivos (“momentos”) para los hijos sin discapacidad: escucharlos.
8) Respetar los momentos en que sus hijos quieren estar solos o realizar actividades sociales sin sus hermanos.
9) Dejar que los hermanos arreglen sus propias diferencias sin intervenir, a no ser que sea necesario.
10) Procurar que la dinámica familiar sea lo más normal posible.
